No lo comprendo.
¿Qué nos paso?
Mirabas con esos ojos fijos, anhelando que me quedara. Mi abrigo no permitía ver mi rostro, las lágrimas corrían en desgracia.
Te dije: "No olvides que te ame. Tal vez no lo notaste, no era tan cursi ni tan amorosa como hubiese querido. ¿Qué pueden hacer los que se aman cuando no deben amarse? Precisamente no lo sabía, solo tenía este estímulo contenido que me mortificaba noche y día. Podría confiar en ti, creí en todo lo que decías pero era irrelevante, lo correcto era dejarte. Tal vez si me dijeras más mentiras podría olvidarte, arrancarte de mis pensamientos en todo momento. No tengo razón para decirte que me quedo, que anhelo esas tardes de lluvia y sol, no solo porque lo deseabas sino porque sentía que me amabas, pero en últimas instancias, sentía frustración. Eras mi bien y mi mal, eras el rechinar de mi oídos, al que hubiese querido salvar en cualquier momento. Pero no pertenecías"
Me escribiste: "Me alegro que fuese tan sencillo para ti, irte por la puerta más fácil y no tener el valor de decir adiós. Olvidarte que di todo de mi, o tal vez lo que no había dado antes. Te imaginaba en las noches conmigo, para apegarte a mi y decirte cuanto te necesito. No estabas, solo quedaban las sombras de tus pasos, de tu caminar en la habitación que tanto nos conocía, donde hablábamos sin escuchar lo que decían los demás mundos. Extraña ella tu presencia tanto como yo, extraña saber que te encantaba aunque fuera tan ruidosa, te hacía sentir viva. Tu risa de niña inocente viendo esas películas tan peculiares como tu, esos programas de ciencia que tanto te apasionaban y aunque te dormías en el sillón de esperar que yo terminara, era la mejor imagen que yo tenía. Se que no te lo dije todo, que hacía cosas que te dolían, que te vi en esa película tan parecida a ti y a mi, que verte a su lado me hería, pero siempre estuviste ahí, con él; no conmigo."
"Y miraba sus ojos avellana, parece que iban por mi. El resplandor de la tarde en su cara me mentía, era una sombra que pasa, aquella que no era mía. Te deseo o no te deseo, pero te anhelo, solo que te anhelo. No me digas lo que no quieres de mi, dime lo que mas amaste. Dime porque estuviste junto a mi, porque escuchabas mis dudas existenciales. ¿Por qué? ¿Acaso me amaste? ¿O fui el refugio de tus miedos?"
"El lugar donde podías sentir la brisa y ver la ciudad de noche, ¿Lo olvidaste? ¿O me olvidaste entero a mi? Me dijiste que te olvidara... eso es lo que estoy haciendo. ¿Con quien? Me preguntaste, solo te dije: "Con cuerpos muertos."
No pude contener mis lágrimas, tenía ese nudo retorcido en la garganta y todo era una imagen permanente. No te he olvidado, no puedo hacerlo, no me sale de verás. No tienes idea el dolor. No tienes idea.
A veces pienso que simplemente paso y que tengo la opción de evitarte o aceptarte. No se que hacer, no se como hacer para no ver lo que haces, para no querer entender que pasa por tu mente. Me dijiste que soy lo que siempre soñaste ¿Por qué decías eso? No me diste grandes motivos para hacerlo todo por ti. Tal vez no escuchaba lo que decía ciertas veces, aún no lo se.
Era una tristeza, o era un pequeño drama. Ya no me saludabas, no me decías nada. No comprendí pero se que la culpa era mía. Te había dicho la noche anterior que olvidaras , lo que conocía no era lo que pensaba y que no eras para mi. Además se que te hería, se que teníamos que tomar la decisión mas difícil pero era la verdadera.
Solo dime: ¿Quieres verme correr? ¿Quieres verme soñar? Que la brisa acaricia nuestros cabellos y nos hace reír como tontos. ¿Quieres que sea libre o que sea tuya? ¿Has soñado conmigo en todas tus metas? No hay pretextos, no hay miedos. Solo estamos tu y yo, solo estamos aquí.
La vida es bella y me recuerda tu risa y tu nombre, tus sueños, tus anhelos. Es lo único. Una ventana que debí o no abrir. Un sueño o una hermosa pesadilla. ¿En que te has convertido para mi? ¿Qué significo todo para ti? ¿Alguna vez lo entendiste?
Dime...
Quiero saber si me amaste o no.
B.
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