Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de enero, 2014

La importancia de ser niño

World Vision para América Latina y el Caribe ha lanzado una interesante publicación que fue producto de un estudio en 10 países , con el objetivo de plantear el estado de los sistemas de protección infantil. Me ha llamado la atención las conclusiones encontradas y se las presento antes de determinar mis propias opiniones: ¿Cuáles fueron los problemas más comunes identificados? Abuso físico y psicológico, principalmente en el hogar y la escuela y muchas veces por parte de los propios padres o cuidadores más cercanos Abuso y/o acoso sexual Abandono y negligencia Trabajo infantil Trata y tráfico de niños para explotación laboral y sexual Embarazo adolescente producto de abuso sexual Violencia doméstica ¿Cuáles son las causas inmediatas y de raíz de estos problemas? Altos niveles de pobreza y desempleo Actitudes de machismo y agresión contra las mujeres y las niñas Falta de educación y conocimiento de los padres Consumo de drogas o alcohol ...

Espero curarme de ti. Jaime Sabines

Esta entrada esta dedicada a uno de mis poemas preferidos, encontrado en los versos de Jaime Sabines, tan sencillo, tan perfecto. Es la realidad de un desamor de manera correcta, dedicado a lo que no sería mas que el despecho de si mismos. No se puede hallar paz en otros cuerpos. Ella existe después de estos grandes amores, en la puerta de la soledad. Porque no se puede hablar de "Me hicieron daño" si somos capaces de correr a todos los brazos y piernas abiertas a disposición. Para mi, curarte de un amor conlleva el tiempo que conlleva, pero sobre todas las cosas, aceptación de la historia ocurrida. Si dimos la apertura de amar a alguien, tuvo sus razones, motivos o engaños; pero los tuvo. No se puede obviar que duela pero se puede llegar a la razón de que por algo se vivió. B. Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiemp...

II

Así te levantabas, viendo el cuerpo desnudo sobre la cama, me preguntabas si desvestida me sentía mejor. "No es exactamente lo que más me gusta... tal vez es el hecho de tu cama." Esa tarde de verano que te conocí en el festival chino de año nuevo, no pensé que sería posible existir entre los dos. Yo trataba de alcanzar una de esas bebidas de soya de una de las mesas del evento privado y tu estabas junto a unos amigos, observándome sin profundizar. De repente, mi amiga te presento y te dije de manera tan abrupta: "¿Puedes sostener mi bolso? Llevo un libro que me gané en una estantería de una librería y me pesa demasiado." "Qué chica tan extraña..." "Ella será tu gran amor..." B.

Indomable

"Tu nos das historias que puedan ser recordadas. Nos marcas con el hecho de lo invencible. A que llamamos destino, si no pretendemos seguir ningún camino. Solo somos andar". Ojalá hubiese dicho no. No a los engaños, no a las mentiras, no a la traición. "¿Qué soy? Soy eso que muere y vive, que resiste y muere. Esto es intencional, el hecho de errar, de perder, de sentir. ¿Qué sienten los que sienten su traición? Tocan sus labios, lágrimas extranjeras de destrozados. Deseas vivir en nuestra despedida, en la repetición de los adioses, de los momentos que amamos eternamente. Eternamente..." ¿Qué sería morir por siempre? No tendría razones para pensar que no sería eterno, el hecho de verte, eso es morir todas las veces. Y tocaste mi rostro, me abrazaste después. Dijiste: Yo te amo por siempre. Por siempre, desde el día que te dije todo de mi, por eso y más no puedo pensar que no tienes derecho a ser perdonada. B.

Poema a la tristeza

Se puede tener la razón, que esos asuntos del corazón solo provocan días sin conciliar el sueño. Pero en realidad ¿Cuántas veces se ama? No describiría que sería estar así, tan lejano, tan profundo. Ese vaivén de ser o no ser. Tal vez se haga la necesidad de decirte cuánto te desprecio. Aún así, no puedo. ¿Algún día? Necesito un par de días para reunir esta incesante sed de odiarte, de despreciarte. Esto duele así, tan sublime. Pero me miro en las hojas de mi pasado, tantas sonrisas que no llegarían a tocar lo más profundo. La cursilería se había convertido en cosas de noches y no días enteros. Los besos a pedazos, los abrazos de programación pagada, el sexo en el balcón, los sueños que no son sueños. ¿Te puedo querer menos? Puede compadecerse la noción del tiempo de este arrebatado pronóstico. De mi muerte prematura en mis días más tristes. No hacía falta caer. Propusiste conocer mis secretos para olvidarlos, para enviarlos en una postal al otro lado. ¿Dónde e...