Las tardes siempre nos dan un poco más para convertir conversaciones sanas en reflexiones de lo más absurdas. Casualmente ella me contaba una de esas "situaciones absurdas". Dice que ella era un "caso pendiente" para alguien (el "alguien" no sabíamos si era perro o gato). Siempre he sido un poco lento para entenderle a la gente y siempre continúo con el "¿Qué significa eso?", lo que predice una larga y apasionada explicación. "Caso pendiente", "hambre vieja" o cualquiera de esos refranes socialmente aplicados a aquellos individuos que se tienen que concretar para bien o para mal. Esa es la definición puntual, según entendí. Entre mi falta de persuasión y alta estima de interesante terminología, ahonde en el tema y escuche lo siguiente: "La gente es capaz de todo con tal de saciar su curiosidad y su hambre. Hambre de todos los tipos. Imagínate un hambre de intelecto, de amigos, de amor o de sexo. He s...
Los que nos conocen lo saben: apunto a la pluma de vez en cuando, imagino historias, escucho voces y vivo entre deseos insaciados de permanecer escribiendo en mis sueños.