Hemos olvidado un concepto muy importante en nuestras vidas: ¿De dónde venimos? Cuestiones de fe, de ciencia o de letras; todos tenemos un precepto, un instinto que nos responde, con una idea general o no, esa leve pregunta. Venimos del “Big Bang” o venimos de un dios celestial. El mismo origen, compendio de dos observaciones que solo nos recuerda que por algo somos iguales y tan distintos. Si observamos alrededor el andar de las personas, su rutina diaria ha dejado vacilar las preguntas más percibibles de nuestra realidad personal y social, es un poco difuso sentir que no pertenecemos a nada que conozcamos concretamente y a la vez tan definido y dominado por leyes físicas tan particulares. Debemos volver a sentarnos en la orilla de la cama, mirarnos en el espejo, observar nuestros ojos, nuestra nariz, orejas, boca, etc… ¿Qué vemos? El reflejo de los miedos y sueños de una sociedad que ha olvi...
Los que nos conocen lo saben: apunto a la pluma de vez en cuando, imagino historias, escucho voces y vivo entre deseos insaciados de permanecer escribiendo en mis sueños.