Después de caer en tantos abismos, olvide quien era. Tu has confundido el mundo que tenía por algo que aún desconocía. La irrelevante razón de los que no tienen a donde ir, eso nos lleva a ser tu y yo. Somos aquello que se sienta en las mañanas a ver pasar los sueños de todos. No se si somos dos espejos que se enfrentan, nos vemos caminar de la mano en ruinas desoladas; aún creyendo que nos pertenecemos. Simplemente luces, la mañana permitió que las conociera en tu regazo... Necesitaba calmar todas las penas. Y aquí estamos, retorcidos en hilos de soledad. B.
Los que nos conocen lo saben: apunto a la pluma de vez en cuando, imagino historias, escucho voces y vivo entre deseos insaciados de permanecer escribiendo en mis sueños.